EN ESTA SECCIÓN ENCONTRARÁS RESPUESTAS A LAS DUDAS MÁS FRECUENTES DE NUESTROS USUARIOS


Glucerna® es una fuente de nutrición oral completa y balanceada, especialmente diseñada para diabéticos y pre diabéticos, que gracias a sus carbohidratos de lenta absorción te ayuda a controlar tus niveles de azúcar en la sangre. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

La recomendación debe ser realizada por un profesional de la salud. Puedes consumir Glucerna® 1 o 2 veces al día, como reemplazo de una colación o una comida. Por ejemplo, reemplazo de una colación a media mañana o como reemplazo de la última comida de la noche. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

El tiempo que sea indicado por el profesional. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

Si es la primera vez que tomas Glucerna® es recomendable que las primeras 2 tomas las hagas lentamente (media hora a lo menos para terminar una porción de 237 mL). Generalmente se tolera muy bien, entonces luego de esta prueba se puede consumir en las cantidades indicadas por el profesional de la salud y a una velocidad normal de ingesta. Puede usarse como colación o reemplazo de una comida. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

Una vez abierto debe taparse, refrigerarse y consumirse antes de 24 horas.

Una vez abierto, se debe tapar y consumir en un plazo de tres semanas. Se recomienda almacenar la lata a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco, no en refrigeración. Glucerna® preparado debe consumirse inmediatamente o bien debe taparse, refrigerarse, y ser consumido antes de 24 horas desde su preparación.

Para un vaso de 237 mL disuelve 5 cucharadas rasas de Glucerna® en polvo  (la cuchara viene incluida en el tarro) en 200 mL de agua tibia o fría.

Sí, Glucerna® puede ser enfriado o entibiado sin que se altere su composición. No se debe hervir, ya que pierde sus propiedades nutricionales. 

La recomendación de uso (según los estudios clínicos) para la preparación del producto es reconstituirlo con agua, dado que la fórmula es equilibrada por sí misma, y no necesita de ningún otro alimento (como por ejemplo la leche). En caso de reconstituir con leche perdería el beneficio del carbohidrato de absorción lenta.

No, la dilución indicada en la etiqueta asegura los beneficios que ofrece Glucerna®, además de una alimentación completa y equilibrada.

Si, pueden consumirlo niños mayores 4 años siempre y cuando haya sido indicado por el médico o nutricionista. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

Al tomar Glucerna®, gracias a sus carbohidratos de lenta absorción, se produce una sensación de saciedad que varía con cada individuo y podría llegar a las 4 horas. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

El manejo integral de la diabetes incluye un estilo de vida saludable, hacer ejercicio, planificar las comidas, mantener un peso “saludable”, tener visitas regulares al médico y/o nutricionista. La orientación sobre los medicamentos que debes consumir y la frecuencia con la que debes monitorear tu azúcar también te permiten sobrellevar la diabetes. Consulta con tu médico.

Porque Glucerna® contiene maltodextrina y no azúcar o sacarosa (elemento que principalmente eleva la glucosa en la sangre), además cuenta con el sistema de absorción lenta, que promueve una digestión lenta a lo largo del tubo digestivo, el cual evitará peaks bruscos de glucosa manteniendo estables los niveles de glucosa. Consulta con tu médico.

La diabetes es una enfermedad que se caracteriza por niveles elevados de azúcar en la sangre. El descontrol y la falta de tratamiento de la misma pueden llevar a las personas a tener subidas y bajadas inadecuadas y preocupantes de azúcar en su organismo, que ocasionarán problemas serios de salud. Los niveles altos en la sangre (hiperglicemia), pueden causar problemas tanto a corto plazo (sed, necesidad frecuente de orinar y cansancio) como a largo plazo (daños de los órganos internos como el corazón, los riñones, ojos y nervios del organismo). Tener un nivel de azúcar en la sangre muy bajo también es preocupante ya que suele causar síntomas como sudoración, temblores y mareos, que si no se manejan pueden comprometer su vida. Consulta con tu médico.

Glucerna® es libre de lactosa, por lo que las personas con intolerancia a la lactosa pueden consumirlo. Sin embargo, para los pacientes diagnosticados con galactosemia, es decir, aquellos que no pueden consumir lactosa bajo ninguna circunstancia, no está recomendado. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

Glucerna® líquido es libre de gluten. Glucerna® polvo es libre de gluten según Codex, por lo que las personas celíacas puedan consumir el producto. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

Glucerna® no contiene endulcorante. En el caso del formato líquido contiene edulcorantes aprobados por FDA: Acesulfame de potasio: 10 mg/100 mL de producto y Sucralosa: 4,3 mg/100 mL. Recomendamos consultar con tu profesional de la salud cómo puedes incluir Glucerna® en tu plan de ejercicios, dieta y fármacos.

La cantidad de carbohidratos en las comidas y los snacks depende de varios factores, tu estado nutricional, la cantidad de energía que necesitas, tus niveles de actividad física y tus niveles de glucosa en sangre, así como de los medicamentos para la diabetes que estés tomando; en general suelen representar entre el 40% y el 60% del total de calorías de la dieta de una persona y deben ser calculados por un profesional de la salud. Por ejemplo, una cena puede tener de 45 a 60 gramos de carbohidratos, y un snack puede tener entre 15 y 30 gramos de carbohidratos. Sugerimos que hagas un seguimiento con tu médico o nutriólogo sobre la cantidad correcta para ti.

Las necesiades nutricionales son individuales, la cantidad de carbohidratos varía en cada persona y debe ser monitoreada siempre por un especialista en nutrición. En líneas generales, no recomendamos que una persona con diabetes elimine los carbohidratos. Los carbohidratos son esenciales para la función de órganos como cerebro, corazón y músculo, y son una importante fuente de energía. Consulta a tu médico o nutriólogo para que te ayude a encontrar un balance en el tipo y la cantidad de carbohidratos que consumes, así como otras maneras de mantener tus niveles de glucosa, como hacer ejercicio, evaluar tus objetivos de pérdida de peso y valorar las necesidades de medicamentos, en caso de que actualmente estés tomando medicamentos para la glucosa.

Las frutas son una muy buena opción que proporciona vitaminas, minerales y fibra. El tamaño de la porción y la frecuencia con la que las consumes es lo que se debe seleccionar con prudencia. Las frutas contienen carbohidratos de fácil y rápida absorción y un consumo elevado de las mismas puede aumentar tus niveles de glucosa. Por ejemplo, medio plátano y una manzana mediana son consideradas una porción de fruta y te aportan 15 gramos de carbohidratos. Trata de elegir frutas frescas y no enlatadas. Puede ser útil distribuir uniformemente el consumo de frutas en el transcurso del día y, luego, medir el nivel de glucosa en sangre de una a dos horas después de comer para saber cómo se ve afectado. Si tus niveles de glucosa continúan preocupándote, consulta a tu médico.

Son recomendables siempre y cuando cumplan ciertas características, además, fáciles y sencillos de llevar cuando el tiempo es limitado; aportan un número controlado y específico de calorías así como vitaminas y minerales importantes para el metabolismo; y están diseñados para un fin común. Sugerimos que hagas un seguimiento con tu médico o nutriólogo.